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Cuando duele antes del glpe

copa rota¿Cuánto influye el estado psíquico de la persona en la posibilidad de sufrir un accidente? Según una corriente del psicoanálisis, mucho. Y el caso es que después de un accidente, aseguran, indagar sobre el factor emocional previo y su situación personal de crisis ayuda a recuperarse más pronto y a evitar otros accidentes.

Los accidentes, sus causas, sus consecuencias y la forma de evitarlos son un fenómeno estudiado desde muchos puntos de vista y desde muchas disciplinas: el diseño, la ingeniería, la arquitectura, la psicología, la sociología, la medicina. Las divergencias son muchas, pero hay una coincidencia fundamental: la culpa de “el azar” o de “la fatalidad” es cada vez menor. En casi todo accidente parece haber causas que pudieron haberse previsto: la idea es estudiarlas, para que ese conocimiento sirva a la prevención.

Cuando el abordaje se hace desde la psicología y, más precisamente, desde el psicoanálisis, ese conocimiento que permitiría evitar accidentes vendría a ser el conocimiento de sí mismo. Un accidente es traumático porque produce un trauma, sin duda, pero la clave para poder operar sobre el “factor humano” de los accidentes, según el enfoque del Centro de Investigaciones Psicológicas para el Estudio y la Prevención de los Accidentes (CIPEA, fundado en Buenos Aires en 1983 por el doctor Julio Granel), sería invertir los términos: el accidente es muchas veces la consecuencia del trauma, porque es el resultado de una crisis previa que la persona estaba atravesando y que no pudo reconocer ni manejar, y por lo tanto “explotó” en un accidente real.

“Pensamos que cuando ocurre un accidente hay un factor humano presente, y que en el accidente hay una intencionalidad, y que lo que precede al accidente es una situación traumática”, define la psicoanalista Verónica Miranda, integrante de este centro de posgrado donde elaboraron una particular teoría del accidente basada en las ideas de Sigmund Freud.

– El accidente parece ser una vía demasiado costosa para expresar un sufrimiento.

– Es una vía costosa, muy primaria, y que está llena de violencia. Y si el accidente es muy violento, habrá que pensar cuánta es la energía que hay en juego como para que esa persona haya tenido que expresarlo de esa manera.

– ¿Por qué dicen que en el accidente hay intencionalidad?

– No quiere decir que la persona lo haya hecho a propósito: es una intencionalidad inconsciente, no consciente, una necesidad del psiquismo de descargar ese quantum energético para representar una situación que de otra manera no puede representar. Poder verbalizar las situaciones traumáticas de la vida y entender su configuración es una manera de prevenir que eso que uno carga pueda ser descargado en un acto violento.

– ¿Hay algún dispositivo terapéutico que sirva concretamente para prevenir accidentes?

– Trabajamos con pacientes accidentados para prevenir futuros accidentes o, cuando están en recuperación, prevenir infecciones o complicaciones de su caso. La manera de prevenir es preguntarle al paciente en qué situación estaba: ¿por qué tuvo un accidente en ese momento? ¿En qué situación está, qué necesidad tenía de transformar algo de su vida en ese momento?

– ¿Hay personas con tendencia a accidentarse?

– Sí, hay accidentofilia. Hay personas con tendencia a expresar sus tensiones a través del acto, de un accidente, donde las lesiones del cuerpo escenifican una situación dolorosa. Pero el dolor estaba previamente, y la persona no había podido tomar contacto con él, no lo pudo hacer consciente porque no le resulta soportable.

– Pero cualquiera puede accidentarse.

– Cualquiera puede accidentarse, en mayor o menor grado. Pero una situación de cambio dilemático, de crisis, implica un choque entre lo que uno intenta incorporar de nuevo y lo que tiene que modificar de situaciones con las que está identificado más primariamente. La manera en que pueda resolver ese cambio va a depender de la forma en que esa persona haya desarrollado su psiquismo a lo largo de su vida.

– ¿Hay intervenciones en salud pública posibles desde esta perspectiva?

– Nosotros trabajamos, por ejemplo, con un sistema de pasantías hospitalarias en áreas de traumatología de varios centros asistenciales, entre ellos el Hospital Fernández [de la ciudad de Buenos Aires]. Y nos encontramos con personas que tienen mucha necesidad de hablar de lo que les pasó. Les hacemos un seguimiento mientras están internados. Hay algunos a quienes las cuatro o cinco entrevistas que hacemos con ellos les sirven, y tenemos pacientes que hacen un buen vínculo con el terapeuta que los auxilió y siguen en tratamiento una vez que salen de internación.

– ¿Cómo juega ese factor inconsciente en la recuperación después de un accidente?

– La cuestión es interesante, porque quien tiene un accidente no siempre llega a la situación analítica, y sin embargo lo que le pasó, aunque sea un accidente menor, le repercute de tal forma que lo impulsa a generar cambios en su vida. Cuando uno le pregunta a la persona qué le estaba pasando, la persona le cuenta la historia de su vida, y ahí podemos darnos cuenta de lo que la persona “quiso representar” en ese accidente. La idea es encontrarle un significado a lo que le pasó, y creemos que eso favorece muchísimo a la prevención y a la recuperación del accidentado. Tratamos de cooperar para la concientización de las situaciones emocionales y psicológicas que lo llevaron al accidente, porque de otra manera, si el accidente no le alcanzó para darse cuenta de lo que le pasaba, puede recaer.

– ¿No existe para ustedes el “estrés postraumático”?

– Sí, por supuesto, pero a diferencia de muchos otros que hablan del estrés postraumático, nosotros consideramos que en el accidente hay un trauma previo, un quantum de energía que no encontraba salida, y que el accidente es una forma de hacerlo emerger, con un costo demasiado alto. Y en eso nos enfocamos para lograr la recuperación.

– ¿Qué otro factores predisponen a las personas a sufrir accidentes?

– En esta época en que se ven tantos accidentes, nosotros consideramos que hay mucho del factor humano. Hay factores humanos y factores sociales también, situaciones de falta de contención, falta de protección, leyes que no se cumplen. Hay una predisposición en las personas, pero si además en la sociedad no se encuentra cierto margen de contención y de protección, hay más posibilidades de sufrir accidentes.

(M.R. – Publicado en el Suplemento Salud . Red de Diarios del Interior en mayo de 2009)

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Malestar Pasajero es una recopilación personal de artículos, notas y otras yerbas sobre temas de Ciencia y Salud publicados por el periodista Marcelo Rodríguez en diversos medios gráficos y de Internet.

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